sábado, 15 de diciembre de 2007

APUNTES COTIDIANOS por Carmen Vega

Dos mujeres, un hombre, una parada de autobús, es de noche, es invierno. Estos tres personajes presencian cómo un coche aparca y salen de él un hombre con un perrito, el hombre ata al perro a un poste, entra de nuevo en el coche y huye. El perro ha sido abandonado.Estas son las herramientas que utilizan Judith Collel y la guionista Gemma Ventura, para contar en principio tres historias, pero que se pueden extrapolar a las incontables vidas de este mundo. El perro como metáfora del abandono, todos somos abandonados de alguna manera y todos abandonamos también e incluso nos abandonamos a nosotros mismos.Colell en su segunda película nos habla de ese abandono y sus consecuencias: el dolor y la soledad a través de tres personajes principales ( Mila, Valeria y Celso) y tres secundarios ( Madre de Valeria, Dolores y Vagabundo ).

Sobre el casting me explayo a continuación, porque todos y cada uno de los personajes están sostenidos por una cuerda gruesa que en los cabos sostienen con precisión de un lado la directora y de otro los actores.Mila ( Mercedes Sampietro ), inicia la historia aguantando un primer plano soberbiamente, como sólo los grandes lo saben hacer y que a mi me remite ( otros pensarán que exagero, pero no me importa exagerar ) a ese otro de Liv Ullman mirando el reloj en Saraband de Bergman, mientras le cuenta un retazo de sus miedos a un psicólogo, al cual por sabiduría de la directora no vemos.Valeria ( Aina Clotet ) espléndida , no en vano se llevó por este papel los Premios a la Mejor Actriz y Mejor Actriz Revelación del Festival Cinespaña de Toulouse.Celso ( Alex Brendemühl ), un actor que sabe construir los personajes que interpreta con mano maestra ( Las horas del día, Yo, En la ciudad, Salvador ) .Madre de Valeria ( Sívia Munt ) siempre eficaz. Dolores ( Montserrat Salvador) en la plenitud de la vejez, siempre la recordaremos como la madre de Mikel en la película de Uribe. Vagabundo ( Celso Bugallo ) aquí en casi una figuración con frase pero rotundamente logrado el personaje.

En cuanto al guión, para mí ha sido un descubrimiento conocer el trabajo de Gemma Ventura, de la que desconozco toda su trayectoria profesional, pero que a partir de ahora voy casi a perseguirla, ya que en esta película demuestra con talento, finura y solvencia como se arma y dialoga un guión de estas características tan especiales.Ventura con este guión fue seleccionada en II Laboratorio de guionistas de la SGAE y el Instituto Sundance .Judith Collel directora y compositora de este cuarteto musical que podría ser un collage entre Haydn y Shostakovich, el primero por la sencillez aparente de la película y el segundo por la atonalidad en la forma de narrarla. Me remito a la música para hablar de la película ya que la música es también un elemento fundamental para la historia. Valeria es violonchelista en un cuarteto y mantiene una relación con su profesor, por tanto es la música la que les une y desune y la Madre sumida en su depresión lo único que puede hacer es escuchar música. La banda sonora de la película son los trozos de piezas que toca Valeria y la música que sale del CD de su madre. Esta ausencia de banda sonora tradicional hace que el espectador no esté manipulado por el sentimentalismo, la emoción Colell la produce secamente a través de sus personajes y la manera de filmarlos , yo personalmente se lo agradezco.Quiero finalizar diciendo amargamente que esta película sólo ha durado en cartel dos semanas y la segunda con sólo dos pases. Parecido estreno han sufrido películas como: Yo de Rafa Cortés, La influencia de Pedro Aguilera etc… para no extenderme.Creo que con esto está todo dicho sobre la exhibición en este país.

2 comentarios:

Judith dijo...

Hola Carmen, creo que no nos conocemos y quiero agradecerte mucho tus comentarios sobre mi película que casi me ruborizan. Espero poder verte cuando vaya a Madrid y charlar de cine y sobre las dificultades cada vez mayores de hacer este tipo de cine. Pero vamos a seguir luchando...¿no? Yo por lo menos tampoco sabria hacer otra cosa. Un beso. Judith

Anónimo dijo...

La película de Judith le ha salido redonda! Tiene un punto que es muy propio del cine contemporáneo (no necesariamente cine de autor, sino el de quien tiene los ojos abiertos a la realidad y la filma) y es la presencia de la ciudad, cómo ésta es necesaria para retratar a los personajes, para quitarles o darles la dignidad. Un toque casi de Kaurismäki pero en una Barcelona que Judith y su equipo deben conocer muy bien porque la exploran de manera muy precisa. Cuando a mí se me escapa, ellas la vuelven a identificar, con 3 historias nuevas, sin clichés, que interesan al mismo nivel. ENHORABUENA DE NUEVO, JUDITH!